Jenni Hermoso cierra México y vuelve al Atlético: "Mi abuelo fue portero del Atlético de Madrid"
Se despidió de Tigres entre lágrimas después de cuatro años en el fútbol mexicano. Vuelve al club donde empezó a los doce años, cuando ni siquiera había ligas.
Jenni Hermoso se marchó a México en 2022 y volvió cuatro años después. Entre medias pasó todo lo que ya se sabe, y una carrera entera que se cuenta menos: 41 partidos y 26 goles en el Pachuca, 44 partidos y 10 goles en Tigres, una Liga mexicana y un Campeón de Campeones.
Su despedida del club de Monterrey, grabada en vídeo para el canal del equipo, tenía un tono que no era el de un traspaso cualquiera.
“Hay una frase que dice: ‘Crecer es aprender a despedirse’. Para mí no es un adiós, sino un hasta pronto, porque una parte de mi vida se queda en México y aquí en Tigres. Esto ha sido lo mejor que me ha podido pasar en la vida.”
Y luego, la frase que explica por qué se fue tan lejos y por qué se quedó tanto tiempo:
“México me protegió de muchas cosas. Para mí, México es la mejor decisión que he tenido. Me ha hecho conocer una Jenni que no conocía.”
El regreso
A sus 36 años vuelve al Atlético de Madrid, y lo describe con una palabra que en su caso pesa más de lo normal: “casa”.
“Siempre pienso que he tenido la suerte de poder elegir dónde estar. Y hoy me siento muy orgullosa y una privilegiada de poder decir que estoy en el lugar donde quiero.”
Empezó en la escuela del club a los doce años, cuando, según recuerda ella misma, ni siquiera había ligas y entrenaban casi por diversión. Y hay un detalle familiar que redondea la historia: su abuelo fue portero del Atlético de Madrid. “Siempre digo que fue el que tuvo el gen futbolista y por ahí me vino esta inspiración por el Atleti, quizá”.
Su carrera pasó después por Rayo Vallecano, Barcelona y PSG antes de la etapa mexicana.
Lo que viene a hacer
El objetivo que se marca es colectivo y lo formuló sin diplomacia:
“Yo lo único que quiero es que el Atleti vuelva a ese lugar de donde no debió salir nunca, a ser ese equipo que merece estar entre los mejores, volver a jugar Champions.”
Se define a sí misma como la veterana de un equipo muy joven, y encaja su papel ahí: aportar experiencia y, dice, seguir aprendiendo.
Es un fichaje de los que se hacen por dos motivos a la vez, y conviene no fingir que solo cuenta el primero. Hermoso a los 36 no es la de los 28, pero un vestuario joven que aspira a volver a Europa necesita a alguien que ya haya estado allí. Y un club que quiere recuperar terreno perdido necesita también un nombre que la gente reconozca.