Xavi Espart ya es del primer equipo y llevará el 12: la generación de 2007 completa el círculo
Pasó del dorsal 36 en Elche a ficha del primer equipo en cinco días. Flick le comparó con Lahm, que en su boca no es un elogio de trámite.
El domingo en el Martínez Valero, Xavi Espart salió de titular con el 36 a la espalda ocupando el lateral zurdo. El martes, según adelantó Mundo Deportivo, ya tenía ficha del primer equipo y el dorsal 12.
No es un ascenso simbólico. Es la confirmación de algo que venía cociéndose desde julio.
Los minutos no engañan
En la pretemporada, sin contar el primer amistoso a puerta cerrada contra el CE Europa, los dos futbolistas más utilizados por Flick fueron Marc Bernal (250 minutos) y el propio Espart (247). Por delante de fichajes, por delante de internacionales. En un verano atípico por la diáspora del Mundial, el técnico repartió minutos, y a quien más se los dio fue al de Vilassar.
Detrás quedaron Gerard Martín y Hamza Abdelkarim, con 241 cada uno, y Andreas Christensen, que por fin encadenó trabajo tras dos años de lesiones.
Por qué le gusta a Flick
La palabra que se repite es polivalencia. Espart puede jugar de lateral derecho, de pivote, de interior o de lateral izquierdo. En Elche hizo lo último, porque Flick dejó a Balde en Barcelona y Cancelo aún no estaba rodado.
Flick no es un entrenador que reparta elogios, y a Espart le comparó con Philipp Lahm, otro futbolista cuya carrera se explica por poder jugar en cuatro sitios sin bajar el nivel en ninguno. Viniendo de un alemán que vio a Lahm de cerca, la referencia no es casual ni cortés.
Tiene contrato hasta 2028. La intención del club es actualizarle la ficha y ampliarlo, pero eso llegará cuando cierre el mercado.
El círculo de 2007
Hay un detalle que a los aficionados del Barça les dice más que cualquier dorsal. Con Espart en el once, coinciden sobre el campo los cuatro miembros de la generación de 2007: Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Marc Bernal y él mismo.
Lamine y Cubarsí llevan tanto tiempo al máximo nivel que ya cuesta recordar que son adolescentes recientes. Bernal vio su progresión frenada por una lesión de rodilla. Espart ha sido el último en llegar.
La temporada pasada jugó seis partidos oficiales con el primer equipo, casi siempre de lateral derecho, y solo en uno de ellos coincidió con sus compañeros de quinta. Cinco días de agosto han bastado para que eso deje de ser una anécdota y empiece a ser lo normal.